Actualidad del Petróleo
LAS PETROLERAS REDUCEN SUS MÁRGENES FRENTE AL ELEVADO COSTE DEL CRUDO
Fecha: miércoles, 14 de mayo de 2008
Fuente: CINCO DÍAS
El precio de venta al público de los carburantes está en máximos históricos. Sin embargo aún le queda margen para crecer, ya que las petroleras tan sólo han repercutido al consumidor la mitad de las subidas que han experimentado las cotizaciones internacionales del gasóleo y de la gasolina entre enero de 2007 y finales de abril de este año. Si se trasladaran esos incrementos, el precio del litro de gasóleo podría superar los 1,5 euros.
El precio internacional del gasóleo y de la gasolina ha crecido un 76% y un 55%, respectivamente en 16 meses, mientras que en la gasolinera sólo lo ha hecho un 33% y un 21%, en gran parte por el efecto de los impuestos.
No obstante, en un escenario de tensiones inflacionistas (el precio del crudo se ha duplicado entre enero de 2007 y abril de 2008), tiende a estrecharse el beneficio de las petroleras, que surge de restar a los precios antes de impuestos de los carburantes las cotizaciones que alcancen los mismos en los mercados internacionales. Así ha ocurrido con Repsol, que presentó ayer los resultados del primer trimestre de 2008, con un crecimiento del beneficio de 1.212 millones, lo que supone un incremento del 36,5% respecto al mismo periodo de 2007. Sin embargo, el beneficio procedente de las operaciones de refino cayó un 6,4% en el mismo período por el estrechamiento de los márgenes internacionales en las áreas de refino y química.
Del mismo modo, la caída del margen en España de todas las petroleras no se ha producido en la misma proporción si se trata de gasolina sin plomo o de gasóleo. En el primer caso, el margen por litro ha bajado desde 0,141 a 0,131 euros entre enero de 2007 y abril de 2008, lo que supone una caída del 7,6%. Sin embargo, ese efecto ha sido más intenso en el gasóleo, donde el margen ha bajado un 18% puesto que el precio antes de impuestos ha crecido menos (un 55%) que la cotización internacional (un 75%).
El gasóleo, además, se ha convertido en el combustible más demandado en España. Se ha producido un cambio en el parque automovilístico, que ha pasado de estar dominado por vehículos que utilizaban gasolina sin plomo a otros que usan sólo gasóleo.
Según los últimos datos de la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), de los 20,6 millones de vehículos que están matriculados en España, 11,3 millones usan gasóleo.
De este modo, el precio del gasóleo en España ha superado en abril por primera vez en la historia al de la gasolina sin plomo. Ese cambio se ha producido por los fuertes incentivos para comprar coches diésel que contaminan y consumen menos que los que usan gasolina sin plomo.
Razones técnicas y económicas y, sobre todo, esta dieselización del parque automovilístico en España son los principales argumentos de las petroleras para anteponer el biodiésel al bioetanol.
No debemos olvidar las características de mercado de este país. Hay una fuerte demanda de gasóleo y es necesario importar grandes cantidades de este carburante para satisfacer la demanda interna.
La introducción del biodiésel (que se añade al gasóleo) serviría para rebajar las compras al exterior y el coste que implican.
Sin embargo, la postura frente al bioetanol es la contraria: la menor demanda de gasolina ha convertido a España en excedentaria y el uso del bioetanol generaría aún más reservas, que deberían ser exportadas.
Además el bioetanol provocaría problemas técnicos para el transporte por tierra y en mezclas de más del 5% podrían producirse deterioros en el motor de los vehículos.