Actualidad del Petróleo
LAS AEROLÍNEAS EUROPEAS TEMEN PEDER COMPETITIVIDAD DEBIDO A SU INCLUSION EN MERCADO DE EMISIONES DE CO2
Fecha: viernes, 16 de mayo de 2008
Fuente: CINCO DÍAS
Desde comienzos de 2008 los dos principales constructores de aviones, Airbus y Boeing, y diversas aerolíneas han realizado pruebas de vuelo con biocarburantes.
No obstante, ecologistas y fabricantes aeronáuticos piden prudencia porque todavía no existe el biocombustible capaz de levantar por sí solo a un avión y el comportamiento medioambiental de los actuales combustibles alternativos es cuestionable.
Airbus afirma que para llegar a un elemento de propulsión para la aviación realmente renovable y que aporte mejoras en las emisiones de CO2 a la atmósfera es necesario desarrollar una alternativa denominada BTL (biomasa a líquido).
Advierte que las cantidades de material vegetal que se necesitarán para que esta solución sea operativa son tan elevadas que no se puede pensar en el uso de plantas que se dediquen a la alimentación humana. Cree que el futuro está en el cultivo intensivo de una planta del desierto denominada jatropha o en la producción de algas de alto rendimiento. Los actuales biocombustibles tienen un poder energético un 40% inferior al mínimo imprescindible, y además su punto de congelación es incompatible con los vuelos actuales.
Los biocombustibles compatibles con la operación aérea, según Airbus, no podrán ser probados en vuelo hasta 2009 y habrá que esperar hasta 2030 para que un 30% del combustible utilizado sea del tipo BTL.
Quemar el biocombustible resultante de estos productos emitirá una cantidad de CO2 similar o algo menor que el actual queroseno, pero tales emisiones se verán compensadas por el consumo de CO2 de las propias plantas o algas durante su periodo de crecimiento.
El Parlamento Europeo ha reclamado que se incluya al sector aeronáutico en el régimen de comercio de emisiones de CO2 para vuelos entre aeropuertos comunitarios y operados desde o hacia países terceros. La fecha fijada para la incorporación a la lista de industrias sucias se ha fijado en 2011. A partir de entonces, las aerolíneas serán obligadas a asumir penalizaciones si envían a la atmósfera más de un 90% de la media de las emisiones registradas en 2005, 2006 y 2007.
IATA, la patronal de las aerolíneas, reconoce la responsabilidad de los vuelos civiles en la producción de gases contaminantes, pero afirma que su aportación en la emisión de CO2 es por el 2% del total. Critica que la UE pueda incluir de manera unilateral a las empresas europeas en el mercado de emisiones, mientras que sus competidoras estadounidenses y asiáticas no deben asumir esa presión ni sus costes.
Airbus se ha asociado con varias compañías para desarrollar biocombustibles sostenibles y utilizables para la aviación comercial.